jueves, 28 de junio de 2007

Red Steel, acero al rojo vivo

Pues sí, como gané el certámen literario que convocava el A.M.P.A (el hampa) de mi ahora ex-instituto, he decidido comprarme el videojuego Red Steel para la Wii, aun a pesar de tener el de El Padrino a medias. Ahora que tengo tiempo podré pasármelos los dos ¡¡Mwahahahahaha!!
Paso, por tanto, a hacer una valoración crítica de este juego, o al menos, de las primeras impresiones que me ha causado -ya llevo algunos días jugándolo-.
En primer lugar, el argumento me encanta, ya que parece que estás viviendo una película de yakuzas o un manga -hay cosas que están prácticamente extraídas directamente de películas como Kill Bill o Crying Freeman-. Eres Scott, un estadounidense comprometido con la hija de un poderoso Oyabun. El día que ibas a pedirle la mano de su hija al señor Sato, unos asaltantes de un clan rival le matan a él y la secuestran a ella -Miyu-. ¡Ahora de tí depende vengar la muerte de Sato-san y rescatar a tu amada!
En tu aventura utilizarás armas de fuego de todo tipo: escopetas, pistolas, UZIs, metralletas, rifles de francotirador, granadas... pero una especial mención requiere el uso de armas blancas: las Katanas. Yo me confieso un gran amante de este tipo de armas -aunque ya sabemos la mala fama que tienen, y más en este país, por cuatro idiotas-, así que disfruto especialmente de los duelos a espada de este juego. Utilizas dos espadas: una Katana, para asestar letales golpes y katas, y una Tanto, un arma corta para parar los golpes de tu rival y dañar su espada. Al principio llevas una Katana normalita, pero más adelante, te confiarán la Katana Giri, un arma legendaria, ante la que tus enemigos temblarán. Las luchas con katana son especialmente intensas gracias al modo de juego de Wii, ya que mueves el mando como si tuvieras literalmente una katana en tus manos. Aún resulta un poco ortopédico el sistema de captura de movimientos, y estoy seguro que en adelante será empleado de manera más natural, pero aún así, no deja de ser divertido en absoluto.
En el apartado gráfico, no entiendo por qué este juego ha sido tan criticado. A mi me parece que tiene unos gráficos muy competentes, en los que destacan ante todo la cuidada iluminación -de película, en muchas ocasiones-, y las texturas. Eso sí, el brazo -ya que es un juego en primera persona-, resulta a veces un tanto de chicle... pero qué diablos, no desmerece en absoluto, ya que el escenario es totalmente destructible, cosa que siempre se agradece, ya que suma realismo y tono peliculero al juego.
En cuanto a la jugabilidad, muchas veces ha sido criticada, y se ha dicho que resulta difícil de controlar en exceso... yo creo que quienes dicen eso o bien nunca han utilizado un mando de Wii, o es que son realmente malos apuntando... a mi se me hace facil -salvo a veces en que se te cansan los brazos, o en las que mueves el mando demasiado deprisa- y mucho más realista que otros juegos. Además, nadie esperará que apuntar "de verdad" sea tan facil como hacerlo con un botoncito ¡Así es mucho mejor!En definitiva, este juego se ha convertido en uno de mis favoritos de los lanzados hasta la fecha para la nueva máquina de Nintendo -el señor Nintendo debe de ser muy feliz con los beneficios que le está reportando esta consola-. Sé que he llegado tarde, ya que el juego salió a la venta a la par que la consola, pero yo voy descubriéndolos a mi ritmo. Además, al ser exclusivo para Wii, promete haber algunas secuelas, convirtiéndose en toda una franquicia. Seguro que en posteriores entregas, se va haciendo más y más divertido.
Además, me encanta el tono peliculero del juego -yo más que videojuegos, busco películas en las que meterme-.

Aprobada selectividad con creces

Hace algunos días recibí las notas de selectividad. En total, un 7. Si lo juntamos a la media de Bachillerato, 7.48. Esto se traduce por: Jaime Infante Ramírez es apto -espero que haya plazas suficientes- para entrar en Comunicación y Audiovisuales.
Crucemos los dedos, crucémoslos por si acaso, que nunca se puede cantar victoria antes de tiempo.
Otra historia es que he quedado primero en el concurso de relatos cortos de mi instituto. Es decir, que me han dado 60€ en vale regalo del Corte Inglés. Esto es, el juego red steel para mi wii.
Comentaré más adelante qué tal va el juego.

martes, 26 de junio de 2007

Antonio, por Dios

Hace unos días encontré esto, así que he decidido colgarlo finalmente... espectacular.


Pues eso...

domingo, 24 de junio de 2007

París Texas, de Wim Wenders

Una de las películas que he descubierto últimamente y que me ha fascinado especialmente es París Texas de Wim Wenders. Se trata de una producción franco-alemana ambientada en Texas, que ganó la Palm D'or de Cannes en 1984.
Argumento (puede haber spoliers):
La pelícua comienza con un hombre que vaga por el desierto cercano a la frontera con México, sin rumbo aparente. Se llama Travis (Harry Dean Stanton) y padece amnesia. Resulta que ha estado desaparecido durante cuatro años, cuando acude a rescatarlo su hermano, y se lo lleva a su hogar en Los Ángeles. Allí, su hijo Hunter se crió con su hermano y la esposa de éste quienes nunca ocultaron que Travis era su padre desaparecido. Travis se hace amigo de su hijo y lo convence de ir con él en busca de su esposa y madre del pequeño de nombre Jane Henderson (Natassja Kinski). Travis encuentra a Jane y descubre que tiene un empleo poco digno allí, contacta con ella, y juntos reviven su pasado.
El título proviene de un solar que posee Travis en la ciudad Texana de Paris, lugar con el que su padre solía bromear, diciendo que "conoció a su madre en Paris".
La película, de una serenidad y calma infinitas (que no lentitud), está rematada por el genial blues de Ry Cooder, con su inconfundible slide guitar.

Sencillamente magistral.

Wong Kar-Wai, "el poeta de la imágen"

Wong Kar-Wai, con sus eternas gafas de sol...

A la espera de conocer mañana los resultados de selectividad, me apetece hablar algo sobre un director al que estoy descubriendo -y eso que no es nuevo- desde hace un tiempo. Se trata de Wong Kar-Wai, el autor Hongkonés (aunque nació en Shangai).
Se trata de un autor sorprendente. En muchas de sus películas el tiempo parece quedar en suspenso, presentando largas tomas a cámara lenta al son de algún cantante cubano. Sin duda, se trata de películas que han de ser degustadas más que vistas. Han de ser admiradas de una manera plenamente abierta.
En este primer acercamiento al director hablaré sobre dos películas principalmente: In the mood for love y 2046.

IN THE MOOD FOR LOVE (deseando amar)La acción se desarrolla en Hong Kong en 1962. Chow Mo-Wan (Tony Leung Chiu-Wai), redactor jefe de un diario local, alquila una habitación en un apartamento el mismo día que Su Lizhen (Maggie Cheung Man-yuk), secretaria de una compañía naviera. Son vecinos de habitación. Por motivos de trabajo sus respectivas parejas los dejan solos durante cierto tiempo. A pesar de tener una casera y unos vecinos amistosos, Chow y Su se encuentran a menudo a solas en sus habitaciones y entablan una amistad. Una vez, Chow descubre que sus respectivas parejas mantienen una relación extra-matrimonial en común. A partir de este momento ambos empiezan a pasar cada vez más tiempo juntos reconfortándose el uno con la presencia del otro. Chow invita a Su a ayudarlo a escribir una serie de historias de artes marciales que escribe para un periódico. Según su relación se vuelve más íntima, la gente se empieza a darse cuenta, mientras cada uno de ellos intenta persuadir al otro para que no deje a su respectiva pareja.
Esta película me regaló una escena que nunca olvidaré... aquella en la que dice "en la antigüedad, cuando alguien tenía un secreto, subía a una montaña solo. Allí, susurraba su secreto en un hueco en un árbol. Después, cubría el hueco con barro, de manera que quedara a salvo para siempre". Yo me apliqué el cuento.

2046
Un periodista y escritor free lancer (el mismo personaje, Chow Mo-Wan, interpretado por Tony leung) se aloja en el cuarto 2046 de un hotel, en el cual reflexionara sobre los significados y misterios de su vida amorosa, todo eso relacionado con una novela de ciencia ficción que escribirá, en la cual una androide con sentimientos retardados no se dará cuenta de que ama al personaje hasta que ya es demasiado tarde. Así, van desarrollándose, paralelas a la construcción de la novela, las aventuras amorosas de Chow.
"Si hubiera nacido en otra época, mi vida hubiera sido diferente", afirma el personaje, "No sirve de nada encontrar a la persona indicada si el momento no es el adecuado", "El amor es una cuestión de tiempo".

WONG KAR-WAI
Wong Kar-Wai ha logrado resaltar sobre la industria cinematográfica Hongkonesa, mayoritariamente comercial. Un director de cine con una visión poética de la vida (es llamado "poeta de la imagen") que- junto con su inseparable director de fotografía, el australiano Christopher Doyle- ha devuelto al panorama cinematográfico una revisión postmoderna y oriental de aquel estilo de cine que ya practicó en los sesenta la nouvelle vague francesa.
El estilo de dirección de Wong Kar-wai requiere mucho de los actores. Rodando sin guión, el excelente autor chino obliga al reparto a estar a la altura de los personajes, y los constantes cambios en el argumento hace que las películas tarden bastante en rodarse.

Cómo descubrí a Wong Kar-Wai
Resulta curioso cómo entré en contacto con el cine de este genial autor. Hace cosa de un año, en una noche de insomnio, decidí encender la televisión. Descubrí asombrado una escena de una película. Se trataba de una mujer oriental que, con unos guantes de fregar los platos y unas gafas de sol, jugaba en su piso como si fuera una niña, con un avioncito, y con unos peces en la pecera. Mientras, sonaba una canción que no fui capaz de identificar... pero el caso es que la simbiosis entre música-imágen y el ritmo y estética de la escena me dejaron totalmente deslumbrado. Al día siguiente investigué y conseguí el título de la canción: California Dreaming, de the Mamas& the Papas, pero no fui capaz de averiguar el nombre de la película.
Pues bien, con los días alguien me comentó sobre la existencia de una película, 2046, que podía gustarme. Practicamente olvidé la recomendación, y no la recordé hasta que, meses más tarde, una compañera comenzó a hablarme sobre ella. Tampoco gran cosa, sólo "le gusta a mi amigo no se cuántos, o a no se quién más". Empezó a picarme el gusanillo de la curiosidad aún más. Acabé comprando en DVD las dos películas -aunque también se debe incluir en la saga Days of Being Wild- que estaban en relación: In The Mood for love y 2046. Las vi, y ya no pude escapar.
Qué sobervio me pareció el modo de contar historias, de una manera nada típica, y unas historias de lo más personales... qué forma de retratar lo que es el "amor". Parecía ser que el director lo entendía exactamente igual que yo... y esa música de Nat King Cole... ¡¡menudo director!! Esto fue sobre navidades...
Tanto me ha influido e impactado la obra de este hombre, que he llegado a emplear diálogos o situaciones de estas dos películas en mi propia vida personal. Y también me ha inyectado el gusto por Nat King Cole...
Ahora bien, por casualidades de la vida, topé con otra película de Wong Kar-Wai que más adelante comentaré... una película con una canción, California Dreaming... ¡La película con esa escena que un año atrás me había dejado fascinado! El círculo parece estar cerrado... se trata de Chungking Express, y es una obra deliciosa... porque "delicioso" es el único adjetivo que parece encajar al 100% con el cine de Wong Kar-Wai.
Ahora mismo, se cuenta entre mis directores favoritos.

viernes, 22 de junio de 2007

Bienvenido a la familia

" ...pero ahora vienes a mí a decir: 'Don Corleone, pido justicia', y pides sin ningún respeto, no como un amigo, ni siquiera me llamas Padrino. En cambio vienes a mi casa el día de la boda de mi hija a pedirme que mate por dinero."

Como ya he completado la parte principal del Zelda: Twilight Princess -sólo me faltaría completar pequeñas misiones y algún minijuego, por lo que ya no es tan divertido-, he decidido hacerme con otro juego para la Wii. Tras dudar entre dos -Red Steel y El padrino-, me he decantado por la adaptación al videojuego de una de mis películas favoritas, la épica saga de Francis Ford Coppola. El Red Steel acabaré comprándomelo, pero tal vez cuando baje algo de precio.
Esta edición del videojuego El padrino tiene como subtítulo El Chantaje, pero el argumento es idéntico al del resto de las versiones para otras plataformas de juego. Se diferencia en el apartado gráfico -superior al de PS2 y X-BOX360, pero inferior al de PS3- y, sobre todo, en el modo de juego, ya que saca todo el partido posible al revolucionario mando de Wii. La casa que ha producido el juego es EA.
Una vez he empezado a jugar, la primera impresión es que es un juego al más puro estilo GTA, es decir, que te deja total libertad de movimientos por la ciudad, mientras vas completando las misiones que el Don y demás miembros de la Familia te van encomendando.
En este juego eres Aldo -aunque puedes cambiar el nombre-, hijo de uno de los hombres de confianza de Don Vito. Tu padre murió en el 36, por "negocios", así que ahora vas a trabajar para el Don, subiendo en la escala del hampa neoyorkino de los 40's, siguiendo un argumento paralelo al de la primera película de la trilogía. Uno de los puntos fuertes del juego es que a Aldo lo creas tú desde el principio, es decir, que has de determinar el aspecto físico que tendrá, combinando una gran variedad de rasgos. Yo lo he hecho parecido a mí mismo.
En el apartado gráfico es en lo único que parece resentirse, ya que resulta un tanto tosco y desfasado. Lo único que se salva es la recreación de los rasgos y las expresiones de algunos personajes -como, por ejemplo, el propio Vito Corleone-. La única cara que no se parece en nada es la de Michael Corleone, debe ser que Al Pacino no ha dejado que le conviertan en personaje de videojuego.
También es una pena que los coches no puedan conducirse en "primera persona", es decir,
Respecto al argumento, de momento va respetando y complementando de manera bastante competente todo aquello que sucedía en la película -supongo que habrán sacado algún as directamente de la novela de Mario Puzo-. Tal vez falle que algunas escenas que sí que transcurren en la película son recreadas muy "de aquella manera", pero bueno, el resultado en conjunto no está nada mal.
La ambientación musical es inmejorable, ya que se trata de la propia banda sonora de la película.
El doblaje al español también resulta muy atractivo.
En cuanto a nivel de dificultad... pues de momento me parece bastante fácil, pero entretenido, eso sí.
El punto fuerte del juego en esta plataforma, y lo que le diferencia de las demás versiones -para X Box, Psp, Playstation 2 y 3...- es la jugabilidad. Cada parte del mando -el mando propiamente dicho y el nunchuck- se convierten respectivamente en tus manos derecha e izquierda, de tal manera que a la hora de dar palizas para extorsionar, o de estrangular a alguien, resulta mucho más realista y te metes más en el juego.

jueves, 21 de junio de 2007

Ronin, de John Frankenheimer

"-¿te asusta perder el pellejo?
-me cubre el cuerpo"

RONIN, de John Frankenheimer, y protagonizada por Robert DeNiro y Jean Reno, es una de esas películas que tal vez no cuenten una gran historia, pero que te la cuentan de tal manera que te engancha.
El planteamiento es sencillo: varios ex-agentes de diferentes grupos terroristas/agencias (ingleses, americanos, irlandeses, franceses, alemanes...) de inteligencia de diferentes países son reunidos en París por una mujer Irlandesa. No se sabe quién manda a esta mujer. Se les encarga recuperar un maletín por el que luchan diversos bandos, aunque no se les dice lo que hay en su interior.
La historia se desarrolla entre rápidas ráfagas de diálogo (en ocasiones brillante) y trepidantes persecuciones automovilísitcas por las calles de diversas ciudades francesas.
Lo malo es que el director parece sacrificar parte del desarrollo de la trama para dar más de sí en estas escenas de acción y en el desarrollo de la intrigante trama. Es decir, que nos deja un poco a medias al explicarnos cómo va naciendo algo entre Deirdre (Natascha McElhone) y Sam (Robert De Niro).
Sin embargo, sí que nos regala una buena reflexión sobre el compañerismo y el honor entre aquellos que deben guardarse las espaldas mutuamente, como es el caso de Sam (Robert De Niro) y Vincent (Jean Reno, uno de esos actores que, en mi opinión, son geniales, pero nadie ha sabido darles nunca "ese" papel, salvo, quizás, el de Lèon en Lèon, el profesional).
En definitiva, una película tal vez irregular en cuanto al desarrollo de su argumento, pero impecable en cuanto a la narración de la acción. Hace pasar un rato genial, y sin duda es genial ver al tándem De Niro-Reno en la pantalla.